lunes, 15 de julio de 2013

DONDE PANETE CUENTA SU AZORADA VIDA A CARLOTA Y SU MADRE CAROLINA DE MÓNACO (VII)



- Mi vida no vale la pena contarla- comencé mi relato mientras me tomaba un chupito de vino de Toro con Danone y unas gotas de canela destilada- soy un tipo muy normal, nací de madre maña,de Utebo, y de padre Arapajoe, conocido como “Goma Rota”. En realidad soy siamés de otro hermano al que nunca llegué a conocer. Nacimos unidos por la cabeza. Mi padre siempre contaba que el ginecólogo era muy bueno cortando jamón, pues había hecho un curso en el Intituto Superior de Estudios del Jamón en la Nivea & Camp; Palmolive Farm Ltd.

Papá decía “ ¡uy,lo que sabe ese hombre de jamones!: que si los jamones humectantes,los jamones suaves,los jamones dermatológicos,los jamones de glicerina, los jamones aromáticos... 

Años después me enteré que mi padre, por defecto Arapajoe congenito, no distinguía ciertas letras. Una era la “b” de la “m”.

Así que el médico le dijo a mi padre “ qué, ¿les separó la cabeza?!. Mi padre le dijo que bueno. El doctor cogió un cuchillo jamonero limpió la corteza que separaba el cerebelo y el tocino del cónquevo ( el más grueso del exterior ) cercenó por la maza y pim pam, le dio un tajo. 

- ¡Hecho!. ¡No se va a distinguir uno de otro!

Y aquí estoy. Mi hermano es el Director General y Consejero Delegado de la NASA,propietario de la mayor Naviera del Mundo,posee seis Bancos, diez conserveras, es dueño del Merchandisk y derechos de imagen de la hortaliza más veloz del Planeta, que como sabéis es el N.U.B.( el Nabo de Usain Bolt), y tiene una casa de Ejercicios Espirituales en Mezalocha...y yo me quedé con un escroto en el cortex, apenas perceptible para el ojo humano. 

- Es una historia magnifique y muy romántica!- palmeó dichosa Carlota. 

- ¡Oh lalá!- dijo admirada Carolina, mientras unos inmensos globos de agua emergían de su espalda. Una erupción de aerostatos gaseosos gigantesca, como la fumarola de un volcán ebulliendo a escape libre. 

- Bueno, no es para tanto...he ido de aquí para allá resolviendo enigmas, destrozando ciudades, y haciendo el bien. ¡Ah, por cierto!: tengo compromiso de celibato. 

- ¿Qués que sé celibato?- preguntó Carolina , simultaneando la pregunta con un aparatoso rugir alborotador de las aguas. 

- Señora...¿y ese bullir alocado que emerge de detrás de usted? 

- Son de la piscina, efectos especiales, como si dijéramos...responda a la pregunta...¿qué es que sé celibato. 

- ¡Oigt, mamá- interrumpió Carlota- ¡pareces tonta!, pues que Zas no...no...(y mientras decía “no”,”no”...hizo un gesto como de estar esquiando con los dos brazos, gesto que no conseguí  entender. 

- ¿Que noooooo? ( y repetía el maldito gesto) 

- Pues no señora, noooooo- contesté repitiendo el malabar sin saber exactamente qué significaba eso. 

- A ver, Zas, resuélvame este caso misterioso...Hasta ayer, teníamos en casa un agente de seguridad que se llamaba Martan L'omilic. Una mañana antes , en el cambio de turno, le relató a su jefe que había soñado que asaltaban Casa Inri, que se llevaban todo el dinero y que luego lo asesinaban. 
"Felizmente, dijo Martán, sólo fue un sueño. Su jefe lo despidió en el acto. 

- ¿Cuál fue la razón, Zas?- preguntó Carolina simultaneando ésta con un buyuyu de burbujas arremolinadas. 

¡Ayudadme!...
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Ganaron Jerónimo Nisa y Artur...¡todo el planteamiento era absurdo al mezclar tres combinaciones distintas limonada / tónica / ginebra.

A Mariano también se le premia por original.

El premio de los tres será el sorteo del 18 de la Cruz Roja al número que  anotamos. 

viernes, 12 de julio de 2013

DONDE SE HABLA DE LA FAMILIA DE CARLOTA (VI)







La mansión de Los Cashigiari/ Grimaldi tenía una entrada privada que la protegía un portón de bronce con una cartela dorada que rezaba “CHATEAUX INRI”. 

Me contó Carlota que las autoridades municipales fueron a ver a Ernest de Hanouba (se escribe Hanover) , entonces casado con Carolina de Mónaco,pidiendo que retirara la inscripción inmediatamenete. Pero el duque de Brunsbuick, con un pedo muy principal, y de muy malas maneras, dijo “scripitis, sripitis facta est”, y lavándose las manos con Jack's Daniels les mando a tomal pol  saco en alemán: ¡mein kapft!. 

Traspasado el portón, una magnífica avenida arbolada a los dos lados, diseñada en arco floral,y que unía en su bóveda las ramas a modo de tunel, recibía al viajero. La avenida se   complementaba con figuras escultóricas de  trampantojos y pollardas, rejalgares y adefesios.

Después de la avenida, la carretera se abría en dos brazos, rodeando una plaza con una fuente en medio. La fontana se adornaba de un motivo escultórico: una sirena con testículos como los de un centauro. Después, alcanzabas la puerta de entrada, de estilo "Noséqué": cuatro plantas disponía el edificio,blanquísimas, con enormes ventanales de visillos con corchetes, y unas vestales en cuclillas debajo de cada una de las ventanas, y centrando la fachada, en la puerta, un mayordomo disecado que sonreía a los visitantes. 

El mayordomo embalsamado, como supe más tarde, era Philipe Prenpolcul de Sausire. Para los amigos “el bragas”. Hombre leal a la casa en el siglo XIX y, al parecer, amor secreto del VI conde Grimaldi, que enloqueció al conocer el fallecimiento de su fiel mayordomo en extrañas circunstancias (se dice que lo mató el mismo conde llevado por los celos al ver colocar a Philipe un supositorio por el esfínter al cartero de Pupedesí, (le pilló con el ojillo jiñao, como enhebrando una aguja).

Sea como fuere, “Philipe” nos sonreía en la entrada, mientras Carlota depositaba en la oreja derecha las llaves del Ford Montecarlo, único lugar donde se podía colocar algo, pues tenía todos los miembros disecados con llaves de coches, en los dedos,en los bolsillos,en las cejas, en la nariz... incluso alguien le había bajado la bragueta, sacado el pepino, y le había colgado un abrebotellas. 

- ¡Si quieres vamos a darnos un chapuzón a la piscina antes de acostarnos...¡hay luna llena!, ¡es tan romántico!- invitó una Carlota exultante. 

Nos bañamos, ella con un bikini que encontró en el vestuario, y yo con un estropajo Scot Britge dos cuerpos que encontré en la ducha. 

Jugamos a hacer olitas, a reírnos como niños haciendo aguadillas, a dar palmadas en la superficie... 

- ¿Quién anda allí?- dijo alguien desde la orilla. 

- Soy yo, mamá, Carlota. Vengo con Zas, un amigo que pasará unos días con nosotros... 

- ¿El jugador de Rugby ése? 

- No mamá, es otro.Me lo encontré como a Charly, tirado en la calle...¡tuvo suerte al cruzarse en mi camino! 

¡Carolina de Mónaco!.¡Estaba delante de Carolina de Mónaco! 

- Ven a bañarte con nosotros, mamá, el agua está estupenda...¡y hay luna llena! 

Carolina se desprendió de la bata en la oscuridad y se lanzó al agua con un estilo perfecto, como un cuchillo en un flan. 

Segundos después, apareció de las profundidades a tan sólo diez centímetros de moi. Tenía unos ojos verdes como faroles chinos del Templo Prohibido, el pelo engominado, hacia atrás y argentino, en las orejas le brillaban dos perlas haciendo juego a la luna, al mesarse el cabello , sus dedos, adornados de dos anillacos prístinos, parecían juncos traviesos, su cuello, cual garza, miraba al cielo y éste le sonreía, sus enormes te...ejem...que se bañó con nosotros. 

- De dónde eres, Zas?- preguntó. 

- Bueno...es una historia muy larga de contar... 

- ¡Pues esta es una buena hora para contar historias- dijo mientras una enorme ebullición de burbujas emergían de su espalda. 

- Señora, ¿estamos seguros en esta piscina? 

- Por supuesto, ¿por qué lo preguntas?-... terminar la frase y otra expansiva y muy agresiva ebullición, como un geiser enloquecido, brotó de su mismo trasero. 

- Es que, no sé,parece que hay algo allá detrás suyo que intenta atacarnos...¡salen burbujas! 

- No, tranquilo, cosas mías...- y un escape de batiscafo indundó de burbujas la piscina.

- ¡Bruno!,¡Bruno!- llamó Carlota.

Un mayordomo con librea y coleta salió de no sé dónde.

- Alteza...

- Traiganos unos chupitos variados...y tú, Zas, cuéntanos tu historia.

Carlota dio unas palmaditas, “¡exciting!...¡no lo ves romántico,mamá!

Bruno llegó poco tiempo después con una una jarra llena de limonada y una jarra llena de ginebra. Volcó las dos en un recipiente grande, y sin embargo la limonada siguió separada de la tónica.

¿Cómo es pas posible?
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  Las respuestas ganadoras de la entrada anterior...

C.S / Mariano Puertas/José Antonio....¡no tocó premio!

Las de Lux, Jero,y Despellejada...bien, pero no era eso.

¡Y seguimos!  

Premio de esta entrada: sorteo de la Cruz Roja del 18 de julio

76898

miércoles, 10 de julio de 2013

DONDE SE CUENTA COMO VIAJAMOS HASTA PUPEDESÍ SUR LE MER Y HABLAMOS DE NUESTRAS COSAS (V)

 


Sugirió Carlota cruzar Andorra, repostar en Lourdes, y darle zapatilla al Ford hasta llegar a Pupedesí sur le Mer, hermoso enclave idílico sito en la Costa Azul a la izquierda, según se mira el mapa.

- Mamá era muy estricta conmigo- comentó mientras se anudaba un pañuelo en la cabeza para dominar sus cabellos que la flagelaban como crines rebeldes a su libre albedrío- se le veía mucho el plumero. 
- ¿Se le veía el plumero?- pregunté estupefacto. 

- Mucho. 

- Pero...¿todo el plumero? 

- Cuando se le veía, sí. Todo. 

- ¿Y no le daba vergüenza ir así, al rompeolas, enseñando el plumero. 

- ¡Qué va!...¡le encantaba enseñar el plumero para sacarme de mis casillas! 

- Mujer, entiendo que a ti te sacara de tus casillas, pero al servicio, no sé...no te enfades, pero ver el plumero a Carolina de Mónaco tiene que ser... 

- ¡Un momento, caballerete!...¿qué entiende usted por “plumero”?. 

- Plumeroooo...plumeroooo... 

- Pues no, no es eso lo que se entiende por plumero. 

- ¿A no?, ¿y qué se entiende por ver el plumero? 

- Pues que se le ven las malas intenciones. 

- Ya, ya, a eso me refería yo, a que se le ven las malas intenciones, y más si te enseña el plumero...¡no te lo va a enseñar con buenas intenciones! 

- ¡Ains, cómo eres!...lo que quiero decir es que era una mujer práctica, fría, materialista, mecánica.Y no soportaba el lado poético y romántico que veía fluir en mi sangre de Grimaldi. ¡Los Grimaldi llevamos un pirata dentro! 

La madre de Carlota le echaba en cara que no supiera valorar la vida regalada que llevaba, de lujo, comodidades y glamour. “¡Hasta dispones de “bhramaluss”!, le gritaba enfadada. Nadie sabía qué era eso de “brhamaluss”, ni nadie los había visto nunca, pero doña Carolina lo decía de una manera tan así, que sus amistades se morían de envidia de saber que la familia monegasca de la ONCE disponía de “brhamaluss”.

Alguna, como la princesa Potorra de Escocia, más conocida como “la Zorrona del Caspio”, se atrevió a preguntar por el brhamaluss, y la de Monaco le contestaba... 

- Sí, a ti te lo voy a decir,guapa. 

Nuestra Carlota argumentaba a su mére que sí, materialmente vivía bien, pero que adolecía de ilusiones, y de un norte. Necesitaba libertad, colocar en su vida un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio...tenía muchas cosas, y tenía poco sitio para colocarlas en Palacio, donde los desvanes, sótanos y buhardillas, estaban repletos de antigüedades de sus antepasados: cadáveres de hijos bastardos, corsés alambicados de damas de honor, bragas con formas de paraguas que ocupaban pasillos enteros, caramelos de menta para la halitosis, enanos bufones de siglos pasados, un pene erecto disecado, se decía que era de Rasputín, y que acostumbraba a usar la marquesa de Alaverquevoyvoy, tercera esposa de Ramiro de Janeiro, V rey de Mónaco, cuando éste iba a la guerra de Crimea y la dejaba sola sin poder hacer uso del matrimonio, cuadros de amantes bizcas... 

La escuchaba mientras conducía por la carretera que ascendía al santuario de Lourdes, y mi corazón latía al unísono del rugido del Ford Montecarlo. La veía de perfil, ¡tan potita!. Me miró y sonrío...¡Dios, qué dientes!... 

- ¿Me dejas tocar? 

- Tocar, ¿el qué? 

- Tus dientes...¡son preciosos! 

- Bueno...y de paso me quitas un algo de maíz tostado que tengo entre los premolares. 

Llegamos a Lourdes , nos bañamos con dieciséis leprosos de la Generalitat de Cataluña, secamos la ingle del obispo emérito de san Sebastián, monseñor Uriarte, les besamos el calcañar a una paralítica de Logroño, y terminamos en Pupedesí Sur le Mer a eso de las doce de la noche, más o menos, para almorzar. 

Al cruzar la frontera entre Andorra y Francia vimos una ánade sobrevolando la frontera que divide los dos países. Cuando estaba justo sobre la linea que divide a ambos pone un huevo ¿A quién pertenece el huevo?

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Los ganadores de la entrada anterior son...

Luxindex (gran texto, como acostumbra)

Antígona

Mariano Puertas

José Antonio

Jerónimo Nisa

C.S. (muy bueno lo de "sin perjuicio...".

Jugamos la Primitiva de mañana  11 de julio

05 12 14 26 28 47

Y el Joker

4358163

   

¡¡¡HASTA EL VIERNES  AL CAER LA TARDE !!!

lunes, 8 de julio de 2013

DONDE CONOCEMOS ALGUNAS CONSIDERACIONES MATUTINAS SOBRE EL CARÁCTER EMOTIVO, NO ACTIVO, PRIMARIO , DE CARLOTA. (IV)

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Del reloj cercano de la Iglesia del Beato Artur de Ensroban sonaron ocho campanadas, una detrás de otra, lo que me hizo pensar que eran más de las siete y media . Abrí el ojete y observé en silencio el dulce rostro de Carlota roncando con el ansia de una rozna glugutéa, un barritar que resoplaba sobre los trigales en flor y los lirios del campo que la rodeaban como en primavera.

Me quedé contemplándola un buen rato meditando la contradicción que tenía delante de mis ojos: una belleza tan exclusiva, y una berrea tan escandalosa digna de una piara de gorrinos de la Gerasa más profunda.

Carlota despertó, me miró con gesto extraño, como tratando de recordar qué hacía allí en medio de la floresta, en frente de un puticlú, y con un señor que la miraba arrobado. Al reconocerme sonrió.

- Bonjour- dijo con acento monegasco. 
Hice una pequeña pausa, tan pequeña, que ni parecía una pausa, era una Laura Pausini.

- Bonjour. 
- ¿Dónde estamos? 
- Eso que ves allí es Andorra. Si me miras a mi, soy yo. Y si miras arriba, el cielo azul. 
- ¡Azul!...¡qué romántico!- exclamó. 
- Bueno- repliqué- que sea azul no es romántico, es que es azul su color, del mismo modo que la cagazón de vaca que has usado de almohada es marrón mosca. 
Miró la plasta, la untó con el dedo, desayunósela, y dijo “pues sí, es mierda mierda, pero autóctona”.

Carlota era románticamente enfermiza, ¡hasta a un excremento sabía darle un tono fantástico, tierno y folletinesco!. Imagino lo difícil que habría sido su vida en palacio, rodeada de proctólogos estrictos de etiqueta a la hora de comportarse en sociedad, de amaneramientos cortesanos, de intereses de una realeza que llevaba siglos casándose por intereses estrúpetos.

Con ella lo habrían intentado todo para meterle en cintura, pero todo fue inútil. Inútil fue la dieta en yogures bífidus bajos en calorías, la epidural en vena, las dosis de cal viva, la confesión semanal, retiros mensuales, el circulo breve,el día de retiro mensual, el curso de retiro anual, dos horas de cilicio, y el beso a la cruz de palo acompañado de una piadosa jaculatoria.

Nada. Ella, erre que erre, romántica, como la canción de Demis Rousous.

Hicimos nuestras abluciones en el río. ¡Qué hermosa estaba con su cabellera sedosa húmeda, como un san Juan Bautista vestida de pelo de camello con el agua hasta las rodillas! Sumergió la cabeza en el agua y sacóla al impulso de su esternocleidomastoideo provocando en arco un haz de gotitas que reverberaban con la luz de la mañana como un anuncio de Sunsilk in the sunshine.

Me estaba enamorando. Como al caballo viejo de la sabana que está viejo y cansado, pero que si le quitan las riendas es un potro desbocado, así estaba yo. Y ella, cándida, inocente, me salpicaba agua ,juguetona con las manos, y yo me puse un flotador patito que el río arrastraba al azar, y comencé a dar saltitos a su alrededor , mientras empujaba olitas cabe ella, que reía alocada mientras gritaba divertida “¡qué romántico!,¡qué romántico!”

Mientras nos bañábamos observé a lo lejos como un minino saltaba desde el borde de la ventana de un trigésimo piso angélico, y sin encambio, no sufrió un solo rasguño. Me quedé perplejo...¿Cómo es posible esto?
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Acertaron la anterior entrega C.S. y Luxindex...pero el número del sueldazo no fue agraciado.

¡Hasta el jueves por la mañana! 


sábado, 6 de julio de 2013

DONDE CARLOTA CASIGLIARI NOS CUENTA SU CONDICIÓN DE ESSE SUBSISTENS A CALZÓN QUITAO.(III)

 




Carlota, con los ojos cerrados como para reconstruir y recordar su vida , reflexionando en voz alta, murmuró...

- Amigo, no sé como te llamas, pero considero providencial haberte encontrado en mi camino de regreso de Valladolid a la Costa Azul.

Cuando dijo “azul”, el neón de “Casa Venus” , con el pepino azulado intermitente, se reflejó en su cara de nácar y casi me como un espino frondoso que a mi vera desfallecía cerca de mis zapatos.

- For ever, no sé cómo te llamas.

- Pacual, Pascual Panete Zas...pero llámame Zas.

- Zas...¿por qué no yaces a mi lado y te pones tan lejos?, los dos pasaremos frío.

- Tengo compromiso de celibato apostólico.

- ¿Comproquéééé?

- Soy célibe y casto de por vida , atado por un compromiso más fuerte que un voto, que no me interesan, lo mismo que las botas y los botines...Pero sigue, sigue, ja mía.

- Has de saber, Zas; que hasta hoy estaba locamente enamorada de un jugador de rugby del Quesos Entrepinares. Lo tenía todo, hasta espina dorsal. ¡Y qué espina dorsal!. Lo conocí cuando trabajaba en el Negresco de celador anaeróbidiurético. Guapo como un san Luis, limpio como un cunucú, brillante como las estrellas que allá arriba tilititan, y ojos de un azul como esa casa de putinguis que tenemos allá.

Los grillos dejaron de balar, quizás pendientes de no perder ripio de la historia de Carlota.

- Por amor vine a estas tierras, amigo Zas. Pero Amenofis no era nada romántico.

- ¿Amenofis?...¿se llamaba Amenofis?

- Amenofis Laleche Labarta Lalanda .

- ¿Laleche?...¿se apellidaba Laleche?

- Sí, siempre decía después de hacer un Laooconte en plan posturitas , “¡Soy Laleche”!

- ¡Mujer!,¡no creo que lo dijera porque ese fuese su apellido!

- ¿A no?, entonces, ¿por qué?

- Pues como te había hecho un Laooconte decía que era “La leche”.

- Pues eso, porque se apellidaba “Laleche”.

- ¿Y dices que no era romántico?

- Ya no hay hombres románticos como los de antes, que morían por amor, que desfacían entuertos por su amada, que velaban armas para ser caballeros de damas apresadas en torreones lejanos como tambores...

- ¿Y cómo sabes que no era romántico?

- ¡Detalles que a las mujeres no se nos escapan!...por ejemplo, una mañana, después de hacer un Laooconte de diez minutos de apnea libre, las venas como sarmientos rosáceos, los ojos pretos, los glúteos presionando la raja del minúsculo tanga, y las manos sosteniendo la nuca, se tiró un rascayú que la gente salía en estampida a la calle gritando “¡oye la ronda que viene, oye la ronda que pasa!”...y Amenofis me suelta “¡ esta joyita para ti, guapa!”

- Cuando dices “rascayú” te refieres a...

- Una pedorrera infatigable, extensa en el tiempo, y altamente contaminante.

- Lo considero poco romántico, efectivamente.

- Ya te digo....para mi lo importante en un hombre es el corazón.

- Mujer, las cejas también son importantes.

- Al lado del corazón, nada.

- ¡Ah!, ¿pero Amenofis tenía las cejas al lado del corazón?, ¡cosa rara.

La noche avanzaba con su corcel negro y Carlota se sinceraba con una logorrea propia del despecho. Yo me dormí a los dos minutos, así que no me enteré de nada. Con lo que había oído tenía suficiente: esa mujer era romántica como la ropa interior de Maria Antonieta, como un mueble isabelino, como la historia de Romeo y Julieta, como los amantes de Teruel, como Marco Antonio y Cleopatra, como Ramón y Cajal, como Montoro y Asociados,como el parpadeo del búho que me observó antes de caer en brazos de Morfeo.

Mientras me dormía escuché cantar a alguien en la noche, tal vez era el cambio de turno en “La Venus Caliopígica”...la letra decía así

Yendo yo para Villaconejos

me cruce con siete viejos

cada viejo llevaba siete sacos 

cada saco siete ovejos 

¿Cuántas viejos y ovejos iban para Villaconejos?
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La entrada estará colgada hasta el domingo por la noche.

El ganador de la entrega pasada fue Guillermo: ¡enhorabuena!

Los premiados del domingo juegan el "Sueldazo de la ONCE" el número...92039. 

jueves, 4 de julio de 2013

DE COMO PASAMOS LA PRIMERA NOCHE JUNTOS Y NOS ENTERAMOS DE GRANDES SECRETOS DE ESTADO.(II)


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Diez horas celsius después anocheció y Carlota decidió estacionar su Seat Montecarlo en el parking de una casa rural cercana a la frontera con Andorra . La casa era conocida como “Venus Caliopígica”. Era ésta de portada barroca protorománica y luces de neón azul Ducados que dibujaba la silueta intermitente de un falo erecto de proporciones gigantescas. De la punta del nabo, también intermitentemente, salían haces de luz al modo de fuente, o fuegos artificiales. 

- Si no te importa- comentó mientras desenrollaba el nudo que había manufacturado en el freno de mano para evitar tentaciones de la carne- pernoctaremos aquí. 

- ¿Aquí? 

- ¿Algún problema

-  Sí, mi timidez. 

- No te preocupes, mon cherry, es una casa rural. 

- ¿Estás segura, Carlota? 

- Montecarlo está llena de ellas. 

- Pues, no sé, ¡oh piadosísima Carlota mía!, pero yo diría que esto es una casa de pitinguis. 

- ¡Ay, los hombres!...¡siempre pensando en lo mismo! 

- Efectivamente, los hombres siempre pensamos en lo mismo. La “Venus Caliopígica” resultó ser una barra americana que servía de tapadera para una célula del C.N.I que operaba discretamente rastreando fondos marinos en las Fosas Marianas. Denominaban “Fosas Marianas” a unas gordas terroristas de raíz musulmana fusí, agresivas y constantes en hacer el mal. 

- ¿Disponen habitaciones para pernoctar mi hija y yo,por el amor de Dios?- pregunté a una ser humana de aspecto sospechísimo , rubia platino, que estaba en la entrada y que se adornaba de un paquetón en la entrepierna como un Walki-Tolki. Su parecido con Durán y Lleida era de maravillar. 

. Aquí no hay habitaciones- contestó con acento del natural de Tiedra y malas maneras. 

- ¿Y eso? 

- Porque somos del C.N.I. 

- ¿Esa es la razón del bigote? 

- ¿Bigote?...¿tengo bigote? 

- Pues...no sé:si eso no es un bigote, usted se ha jinchado un platazo de calamares en su tinta con botijo. 

- ¡Qué bochorno!, sé espía para esto.

Aquella noche dormimos al viento imperio. Por decoro, coloqué una zarza ardiendo entre los dos, para evitar murmuraciones del pueblo llano, y el escándalo de los pusilánimes, y por un pudor natural, pues sé que estoy inclinado a pecar, y las tentaciones acechaban aquella noche de un modo luciferino. 

El reflejo azulete del falo gigantesco de “Venus” parpadeaba sobre el rostro angelical de Carlota que, ignorante de su efecto, principiaba a contarme el por qué nos habíamos encontrado, y su tenebrosa historia.

Durante el viaje a Andorra paramos a comer en una Fonda en Lérida que se llamaba “La Puta Ramoneta”. Su dueña curiosamente se llamaba Ramoneta Egg Tolón de Pizpireta, nos sirvió un plato de “Cargols a la Pía Almoina amb xocolata”. El comedor tenía tres relojes el primero marcaba las 6:15, el segundo 8:45 y el tercero que está sobre la mesa señalaba las 7:19

¿Podéis decirme qué hora era?

Hay premio.
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GANARON ESTA SEMANA

C.S./ JOSÉ ANTONIO/ GUILLERMO/ JERÓMIMO/ CHEVY FURGONAS/ ASIER/ MARIANO PUERTAS/  ANTÍGONA.

¡¡¡ENHORABUENA!!!

JUGAMOS EL CUPONAZO DE ESTE VIERNES AL NÚMERO

76471  

domingo, 30 de junio de 2013

LAS ATRIBULADAS AVENTURAS DE PANETE EN LA COSTA AZUL (I)

 
Holas, soy Pascual Panete Zas. Ya me conocéis. Soluciono acertijos misteriosos, sospechas fundadas, enigmas... 

La historia que voy a contar sucedió en  Valladolid a principios del siglo XXI, cuando León de la Riba era su alcalde, y la piqueta del tiempo le había esculpido la cara dejando en ella las huellas de la nariz que le faltaba a Gizéh, la famosa esfinge. Napia grumosa de venas rosadas como la verga de un rinoceronte.

Contóme esos hechos la mismísima Carlota Casigiari, la hija de Carolina de Mónaco. Y todo principió asín...

Yo estaba haciendo autostop con el dedo anular en el arcén de la autopista A-6, a la altura de Sillas, hermoso pueblo donde al parecer estuvo encerrada Juana la Loca, y que , al parecer también, en aquellos días alguien había arrancado parte de la señal de tráfico que indicaba la entrada a la villa, lo que explica la confusión de mi memoria al anotar el dato geográfico. No era “Sillas” como escribí en mi agenda Luxindex, sino “Torde”, como volví a anotar al encontrar otro cartel en el asfalto dos kilómetros más adelante. 

Cuando el Seat Montecarlo paró y reconocí a Carlota, que portaba una escasísima minifalda recogida hasta el sobrevientre, suspiré. Y tal fue mi suspiro que la peiné hacia atrás, y le dejé un japillo en la frente, como una perla verdosa y brillante. Ella me sonrió enseñándome unos dientes de dromedaria en celo, y si no eran de dromedaria, de anuncio de Don Limpio antes de sodomizar al Gigante verde (supongo que conocéis la historia de este par de pájaros de cuenta).

Me preguntó  a donde me dirigía. 

- En realidad- le contesté mientras entraba en el coche y me sentaba cabe sus piernas depiladas con melanina excesiva en la color- no iba a ninguna parte, fermosa pastora. Voy donde tú quieras ir, el tiempo que tú quieras ir, y en tu volante abandono lo pasado, lo presente y lo futuro,lo pequeño y lo grande,lo poco  y lo mucho, lo temporal y lo eterno... 

- Eso es una jaculatoria, ¿oi?- me dijo piadosa. 

- ¡Caramba, Carlota!... 

- ¿Cómo sabes mi nombre?- preguntó mientras intentaba ajustar , pudorosa y azorada, su minifalda anudándola al freno de mano. 

- He visto tu foto en el “¡Hola!” 

- ¡Hola!- interrumpió. 

- ¡Hola!, pero me refería al “¡Hola!” la revista. 

- ¡Hola!- volvió a exclamar 

- ¡Hola, joder!...pero que decía que hay una revista que se llama “¡Hola!” que es dónde... 

- ¡Hola!... 

Y así, hablando hablando, fuimos intimando y recorrimos Asia a un lado, al otro Europa y allá, al frente, Estambul. En ese largo viaje Carlota me contó su vida de pé a pá, osea, de “pépá”, porque entre “pé” y “pá” no había nada que reseñar sobre la “pí”, la “pó” y no digamos de la “pú”, y lo que sigue.

Nos sucedió una anécdota curiosa y misteriosa durante ese primer trayecto... 

Un auto con las luces completamente apagadas venía a toda velocidad por la entrada de la avenida a Torde,conocida como Avenida Ana Gato. Tenía las farolas  apagadas. Adelante, en la esquina próxima, un tipo totalmente distraído cruzaba la calle.

El peatón, venía vestido absolutamente de negro:  pañuelo negro, pantalón negro, camisa negra, zapatos negros, sombrero negro, lentes negros, calcetines negros, ojos negros, pelo negro, uñas negras, calzoncillos negros, gafas negras, cordones negros, inclusivamente él era negro

Tal y como estaban las cosas, el auto debería haber atropellado al peatón, sin embargo, el chofer logra verlo y evita el accidente. 

“¿Cómo se dió cuenta el chófer de la existencia  del  peatón?”- me preguntó Carlota fijando sus pupilas azules sobre los agujeros de mi nariz amarronada?. 

Si sabes la contestación compartes premio...

Mientras ella iba desgranando como las cuentas de un rosario sus anécdotas, yo tomaba notas apoyado ora sobre sus muslos , ora contri el embrague, ora tanti las nalgas, ora in cuanti sus tobillos, ora pro nobis... 

Hoy, años después de aquella ruta de romántica locura , me dispongo a escribir estas memorias para prez de un amor que aún nadie conoce...por cierto, ¿alguien sabe qué cojones significa “prez”?
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